domingo, 16 de noviembre de 2008

Literatua y evasión




"Las primeras oraciones son puertas a mundos" , Ursula Le Guin

Esta frase me parece una puerta abierta a la reflexión de esta semana. Un buen narrador siempre nos ofrece un sendero de entrada al universo que ha creado para sí mismo y para sus lectores, que se convierten en parte de ese mundo.

Photograph by Marian Wood Kolisch
El ejemplo del Quijote es uno de los ejemplos más citados y desde allí hasta la actualidad, cada buena novela nos invita a un viaje que nos libera de la "prolijidad de lo real", como dice Borges en uno de sus poemas.

En el caso de Ursula K. Le Guin, es muy cierta la frase porque su serie de Terramar crea un cosmos completo con una profundidad antropológica, a mi modo de ver, mayor que la de Tolkien, así que, para evadirnos de las múltiples crisis que nos rodean, una muy buena opción es alguna de sus novelas.

lunes, 10 de noviembre de 2008

La poesía y la imagen


La poesía construye una visión con unas pocas palabras, tal vez sea todo el conjunto de una mayor profundidad que las imágenes.

Sin embargo, a veces una imgen nos sobrecoge y necesitamos de las palabras para completarla.

¿Esta imagen necesita algunos versos para transmitir su mensaje?

Tal vez, tendríamos que probar ¿quién se atreve a completar el significado de esta foto?

domingo, 19 de octubre de 2008

Minicuento, microrrelato, cuento breve

Este tipo de narrativa parece ser un reflejo de nuestra forma de leer, en la actualidad. Vivimos leyendo y recibiendo fragmentos, de información, de literatura, de imágenes.
El cuento brevísimo es un intenso ejercicio que pone en tensión nuestras referencias culturales y nuestros hábitos de lectura que oscilan entre dos formas de leer, la tradicional y la que nos propone la nueva tecnología.
En consecuencia, la fragmentación ocupa también un lugar central en la escritura, y el ejercicio de construir una totalidad a partir de elementos dispersos, es un desafío tanto para el escritor como para el lector, que se integra a la obra para descubrirla y ampliarla a su gusto.
Es interesante ver cómo cada autor encuentra una solución distinta para resolver ese desafío, para ello, siguiendo con la idea de lo fragmentario, nada mejor que una antología que me ha resultado muy completa (si se me permite el oxímoron): La otra mirada, antología del relato hispánico (2005) una edición de David Lagmanovich, en Menoscuarto ediciones.

lunes, 6 de octubre de 2008

El microrrelato, unas pocas palabras que cuentan todo

Desde hace unos años, se ha ido difundiendo, sobre todo a través de internet, más que el relato corto, el microrrelato.
Se puede decir que es un cruce entre la poesía y la narración que lleva a sus límites la alusión, la sugerencia y la tensión narrativa, como en El dinosaurio, de Augusto Monterroso, el ejemplo más citado de esta forma literaria:
"Cuando despertó, vio que el dinosaurio todavía estaba allí".
Para quienes escribimos relatos breves, hay un divertido e interesante concurso de microrrelatos organizado por la Cadena Ser y la Escuela de escritores:
"Relatos en cadena 2008-2009 de la Cadena SER. Una historia, un personaje, un escenario y una acción en cien palabras..."

domingo, 28 de septiembre de 2008

Alrededor de las palabras

"Las palabras son todo lo que tenemos."
Samuel Beckett
Esta semana esta frase de Becket me ha perseguido, hasta que me detuve a pensar un poco más en su significado.
Tal vez no nos damos cuenta de hasta qué extremos las palabras nos salvan del horror y del dolor. Con los años he comprobado que no sólo disfrazamos nuestras emociones con palabras, también nos creamos y creemos todo aquello que nos contamos.
En ese sentido, los escritores hacemos un gran trabajo por nosotros mismos y por nuestro prójimo, porque vivimos a través del sentimiento y de las ideas que ponemos en el papel, que construimos desde la experiencia de vivir.
Si uno piensa que escribe para trascender o dejar algo especial es una ambición, que llamaría a largo plazo, creo que la mayor parte de las veces se escribe para sobrevivir, sólo para cambiar el sentido de lo que estamos viviendo, para darle identidad y entidad.
Lo asombroso es que los escritores que nos precedieron también han hecho lo mismo, nos han trasmitido el material para nuevos sueños.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Un escritor poco conocido: Felisberto Hernández

"El día de mi primer concierto tuve sufrimientos extraños y algún conocimiento imprevisto de mí mismo."
Con esta frase comienza el cuento "Mi primer concierto" del escritor uruguayo Felisberto Hernández.
Un escritor poco conocido que escribió varios libros de cuentos con una intensidad narrativa, en la que resuena un eco de locura en la que muchas veces nos sentimos reflejados.
Siempre he pensado que es un escritor "extraño" y "extrañado" porque se aleja de las situaciones, como si el protagonista se desdoblara, convirtiéndose en un objeto más de la escena narrativa.
Me parecieron fascinantes: El balcón, Las hortencias y éste que menciono al inicio: Mi primer concierto.

martes, 9 de septiembre de 2008

¿Las palabras que elegimos nos definen?

Se ha dicho tanto sobre el poder de las palabras y, sin embargo, las tenemos tan poco en cuenta a la hora de expresarnos.
Todo el diccionario personal que vamos grabando, en las sucesivas etapas de la vida está a nuestra disposición cada vez que queremos comunicarnos. Recurrimos a él sin pensar demasiado, guiados por los hábitos lingüísticos adquiridos en la escuela, en la universidad, en nuestras lecturas, y adaptados o reflejados por los grupos sociales y el nivel cultural que nos rodean.
Con este bagaje esperamos conseguir que nuestro interlocutor nos comprenda, escribir un ensayo o una novela, en síntesis, destacar por nuestra expresión.
Sin embargo, parece que algo nos falta, que no logramos sentirnos satisfechos y que ni siquiera somos eficaces para transmitir lo que queremos.
Tal vez se trate de comunicarnos con más conciencia, de pensar que tenemos un diccionario personal, en el que se encuentran todas las palabras que hemos ido eligiendo y registrando por algún motivo. Sin duda, podremos disfrutar buscando la palabra que mejor se adapte, que nos guste más por su sonoridad, por su etimología o por su colorido.
¿Qué pasaría si comenzamos a pensar más en las palabras? ¿Si nos atrevemos a tocarlas, acariciarlas, degustarlas, olerlas y poseerlas para después poder regalarlas a nuestros receptores?