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sábado, 29 de septiembre de 2018

Un ejemplo exitoso de escritura autobiográfica



Este verano leí Mamá de Jorge Fernández Díaz, escritor y periodista argentino que convierte en una novela de éxito la historia de sus padres, inmigrantes asturianos en Buenos Aires a principios del siglo XX.
La novela tiene dos ejes narrativos: en el primero, el autor con un estilo muy periodístico cuenta el viaje y los primeros años de su madre en una ciudad y una familia desconocidas. En el segundo, se incorpora como personaje logrando una voz más literaria, con lo cual la narración se vuelve más interesante, a partir de las reflexiones vitales que desgrana.
En este caso, el desafío de escribir una historia a partir de la propia biografía se resuelve muy bien, porque el autor logra tomar distancia y convertir en personajes literarios a los miembros de su familia. Pareciera que uno de los secretos es ese, desarrollar la narración como si no supiéramos en qué va a terminar y olvidar la vida real para convertirla en una verdadera ficción.

domingo, 6 de febrero de 2011

De escritores: Paul Auster y sus historias dentro de la historia


Leer a este autor neoyorquino es convertirse poco a poco, a medida que avanza la novela, en un vecino de Brooklyn que también quisiera tener una cita con la MBPD o con una cena con Nathan y su sobrino, es decir, ser un personaje más en ese mundo aparentemente anónimo del barrio.

Uno se pregunta a medida que avanza en la lectura; ¿es el azar el determinante de nuestras vidas? ¿No existe un destino predeterminado? Porque la novela comienza con un protagonista derrotado de antemano, un antihéroe americano en el mejor sentido de la palabra, porque Nathan piensa que ya le queda muy poca vida interesante y paradójicamente, su vida se vuelve interesante cuando deja de interesarle y pasa a ser interesante para el lector.

Confundir y mezclar vida y literatura parece ser una parte inevitable de nuestro curioso oficio de escritores y en este caso, tal como dice Auster, la literatura se convierte en refugio y en alivio de males ancestrales para la tragedia de vivir en un mundo gobernado por fuerzas aparentemente más irracionales que las del arte.