
jueves 21 de enero de 2010
Haití, literatura y realidad

jueves 21 de mayo de 2009
Los juglares y poetas son eternos
"De los medios de comunicación
en este mundo tan codificado
con internet y otras navegaciones
yo sigo prefiriendo
el viejo beso artesanal
que desde siempre comunica tanto"
La muerte de Mario Benedetti fue una triste noticia que unió a sus lectores, a los que Saramago había convocado para intentar de convencer, inútilmente, a la Parca de que no se lo llevara, que aún tenía muchos versos que escribir y que si nos escuchaba, seguiríamos leyéndole, si a ella, a la muerte, para conjurarla y vencerla a golpe de palabras y de ritmos.
Este juglar hispanoparlante, uruguayo, de izquierdas y cosmopolita debe estar disfrutando, allí donde esté, viendo que todos los diarios hablan de él y que sus lectores hemos vuelto a recordar algunos de sus memorables poemas.
Qué agradable es volver a esa poesía tan cercana, tan cargada de ternura, ironía y humanidad, casi una charla con un buen amigo. También han sido muy conocidas sus novelas, de las que recuerdo sobre todo las primeras: La tregua y Gracias por el fuego, que se convirtieron en dos muy buenas películas.
Benedetti ha escrito poesía, literatura, ensayo, pero es muy posible que su voz perdure en esos versos que se han popularizado a través de múltiples musicalizaciones.
martes 5 de mayo de 2009
Las cartas de dos amigos

Los dos autores son parte de una infinita lista de “mis escritores favoritos” porque con ambos he disfrutado de forma distinta, tan distinta como sus universos sociales.
Sin embargo, en los dos encontré, en distintos momentos de mi vida, un nivel de reflexión y de profundidad humana similar. En una frase de Zweig: "hemos sido empujados por un camino interior que a algunos les parecerá demasiado apartado, como si huyésemos, mientras que nosotros sabemos que es precisamente un intento de llegar a lo esencial".
Por eso, hoy quiero proponer la lectura de dos obras que son casi dos clásicos del siglo XX: “Demian” de Hermann Hesse y “Carta de una desconocida” de Stefan Zweig.
domingo 29 de marzo de 2009
¿El arte como refugio?

Sin embargo, hay una forma de aislarse para sobrevivir y es refugiarse en aquello que nos da placer y que nos enriquece como personas. Para mí, ese territorio es el arte. Como elección personal, la literatura, ya que es un puente rápido y seguro hacia mundos más amables. También lo son la música o la pintura.
Probablemente, también para ellos, la creación sea una profunda forma de placer y de evasión que se continúa en nosotros, que de algún modo participamos de esa experiencia, y la disfrutamos.
domingo 1 de marzo de 2009
El lector, la novela y la película

El autor, Bernhard Schlink, un juez que ha escrito varias novelas policiales, logra con esta novela de iniciación dar una visión diferente del inagotable tema de la culpa y del amor en el hombre, en el marco de la posguerra alemana.
Cuando la leí hace dos o tres años, quedé impactada por la habilidad del autor para condensar tantas lecturas posibles en tan pocas páginas.
Nos deja pensando en la condición humana y en nuestra propia vida, dejando aparte que su técnica es impecable, tanto por las exactas descripciones como por los diálogos mínimos y precisos.
La novela y la película se complementan por su excelente nivel como manifestaciones artísticas de una misma historia y de una misma reflexión. Aunque en mi opinión, es conveniente leer primero la novela, porque las reflexiones del protagonista completan lo que el lenguaje cinematográfico no puede reflejar en su totalidad y nos dan una mirada más amplia para disfrutar de la película.
domingo 8 de febrero de 2009
Cortázar, gran cronopio, vive en sus textos

Me parece que lo mejor de Cortázar ha sido y es su mirada desprejuiciada y fuera de foco de nuestro mundo.
Un mundo que deseamos organizado y estructurado para sentirnos seguros, aunque sepamos que nos es así, que hay detrás una trama caótica, incomprensible e inquietante, que cada tanto nos sorprende mostrando la falsedad de esa aparente lógica.
Sus obras reflejan ese mundo que sólo nos atrevemos a ver en los sueños o a través de la idealización del arte.
Hay muchos cuentos de Cortázar, casi diría que toda su literatura, que muestran esos instantes de fractura, sin embargo a la hora de recomendar algunos, propongo “La autopista del sur”, “La señorita Cora”, “Casa tomada” y “Cartas de mamá”.
A quienes ya lo conocen y quieren volver a disfrutar de algunas de sus obras les sugiero los últimos libros de cuentos, que son menos conocidos: “Salvo el crepúsculo”, “Alguien que anda por ahí” y “Queremos tanto a Glenda”.
martes 6 de enero de 2009
Un regalo de reyes: una biblioteca

No sé en qué momento leí el primer libro, lo que sí sé es que no paré hasta que a los dos años, había agotado la colección. Aquel regalo me había convertido en una adicta a la lectura, una de las mejores adicciones que he tenido en la vida. Además, me abrió un amable camino de entrada al arte, la historia y la cultura universal.